viernes, 7 de abril de 2017

¿Por qué el sistema respiratorio es primordial en un paciente?

La respiración es el proceso por el cual ingresamos aire a nuestro organismo y sacamos de él aire rico en dióxido de carbono. Los seres vivos podemos estar varias horas sin comer, dormir o tomar agua, pero no puede dejar de respirar más de tres minutos; en base a lo anterior es parte de la importancia de la capacidad de respiración en nuestra vida.
El sistema respiratorio de los seres humanos está formado por las vías respiratorias: 
  • las fosas nasales 
  • la faringe 
  • la laringe
  •  la tráquea
  •  los bronquios y los bronquiolos
  La boca también es, un órgano por donde entra y sale el aire durante la respiración, cada vía cumple con una función especifica mas allá de servir solo como un paso hasta llegar a los alvéolos.
Pero, aun existe la pregunta ¿Por qué es tan importante el transporte de oxigeno en la sangre?
Dicho transporte es realizado por los glóbulos rojos, quienes son los encargados de llevarlo a cada célula, de nuestro organismo, que lo requiera. Al no respirar no llegaría oxigeno a nuestras células y por lo tanto no podrían realizarse todos los procesos metabólicos que nuestro organismo requiere para subsistir, esto traería como consecuencia una muerte súbita por asfixia (si no llega oxígeno a los pulmones) o una muerte cerebral (si no llega oxígeno al cerebro).

Existen 2 procesos a los cuales conocemos como inspiración y exhalación; como los conocemos coloquial mente, meter y sacar aire, si somos mas específicos igual hay tipos de respiración, músculos principales, músculos accesorios, pero ahora la siguiente pregunta es ¿Cómo se ve afectado nuestro sistema respiratorio en las quemaduras?
Como tal una quemadura no puede afectar el sistema respiratorio debido a que las estructuras del mismo se encuentran internamente, solo una quemadura de 3er grado podría llegar a perjudicarlas, pero esto no quiere decir que el sistema respiratorio este exento a sufrir una lesión. Estas lesiones pueden ser por una quemadura eléctrica o bien por inhalación de humo. un claro ejemplo de ello son los incendios y es lo que explicare a continuación. 

La inhalación de humo o gases tóxicos puede provocar una serie de enfermedades como consecuencia de la asfixia, la toxicidad sistémica, lesiones mediadas por mecanismos inmunes o lesiones celulares directas. La asfixia es el resultado de la disminución de la tensión alveolar de oxígeno o de una disminución del oxígeno a los tejidos y del consumo del mismo. la toxicidad sistémica se ve mas reflejada en el sistema nervioso central.
Las intoxicaciones por vía inhalatoria pueden ser domésticas o bien por el humo procedente del fuego, entonces.
¿Qué hacer ante una intoxicación respiratoria?

  1. Alejar a la victima de la zona tóxica.
  2. Sacar a la víctima al aire libre, si no es posible, airear la habitación abriendo puertas y ventanas y sofocar cualquier producto de combustión.
  3. Despejar la vía respiratoria del paciente, aflojando prendas ajustadas y quitando la ropa impregnada de tóxico que durante el traslado pueda emanar vapores.
  4. Explorar y mantener las constantes vitales.
  5. Estar alerta ante la aparición de vómitos.
  6. Si es posible, aplicar oxígeno al 100%.
  7. Traslado a un centro sanitario en posición de semisentado.
  8. En caso de inconsciencia, colocar en pocisión lateral de seguridad. 



Luego de la inhalación de humo, la insuficiencia respiratoria puede ser secundaria a una toxicidad o una lesión tisular por calor, ambas traerán como consecuencia obstrucción de la vía aérea, hipo ventilación y un deterioro grave de la conciencia. El objetivo principal de tratar un alto riesgo de la alteración de la función del sistema respiratorio es que el paciente pueda respirar sin ninguna dificultad, suena obvio pero ese es el fin. 

La monitorización de las constantes es impredecible; de ser necesario debe colocársele una sonda naso-gástrica. La analítica en sangre debe ser dirigida a los parámetros urgentes y que nos orienten en la reanimación y sobre todo, que nos ayuden en la recuperación de la homeostasis. De ser necesarios podemos solicitar mas exámenes para asegurar la estabilidad del paciente y comenzar con los tratamientos a seguir.


José Antonio Rodríguez Montes, F. N. (s.f.). Patología quirúrgica general. Madrid: Universitaria Ramón Areces.
José Luis Gómez Encinas, E. G. (2008). Primeros auxilios. Barcelona: EDITEX.
Kelley, W. N. (1992). Medicina interna, Volumen 1. Montevideo: Medica Panamericana.
Sati. (2009). Vía Aérea. Buenos Aires: Medica Panameicana.
Tapia, F. L. (2008). Cuidados enfermeros en la Unidad de Quemados. España: VÉRTICE.


No hay comentarios:

Publicar un comentario